lunes, 21 de mayo de 2012

Poco a Poco



Desterrado el alcohol de la piel, ya hace años, me encierro en este paraíso blanco y melón entre cuatro paredes (sí, mi pieza es color melón y que tanto). Desconfío un poco del blanco eso sí, por ser demasiado religioso y pacífico (a veces hasta puritano). Cualquiera diría, qué bien se está aquí, qué apacible esta casi soledad y esta tristeza que apenas es cosquilla, este poroto que crece en el macetero y esa semi calva. Quién diría que es violación y encarcelamiento, quién diría que la libertad no puede ser este silencio apresado en botella transparente como cualquier barquito de colección,  quién lo diría más que yo, esperando casi con ansias ese momento en que vienen los “limpios de corazón” a juzgar mi capricho “librepensador” y a ponerme en la silla-sillón-banquillo de los acusados, que es para mí más trono que banquillo-sillón-silla, trono porque truena como la tormenta que cae libre cuando yo me voy en la tan despreciada profundidad del alma, despectivismo malhumorado, eufemismo pretencioso para cualquiera que ose proyectar el conflicto en la subjetividad del ser. ¿La subjetividad del ser?, ¡que arrogancia más grande!. La materialidad, las condiciones, los análisis ciertos, la sub-ovejidad misma con piel de lobo-objetivísimo, conciencia pero sin corriente de conciencia, organización en el sentido más organigrama-empresarial del término. ¿La revolución?, la pieza del frente para el sacrificio, un peón peleando contra el rey. Anacrónico, romántico, atemporal como el amor, pero no, el amor no existe y la revolución no es jamás anacrónica, no es jamás subjetiva como el amor.



El viento trae una carta que no quiero ir a recoger, ya harto de los mensajes encriptados y las mentiras, las sonrisas falsas, el abrazo y la cuchillada por la espalda. Hará falta un poco más de alcohol para obtener alguna pizca de honestidad, algo que me deje ver a través de los barrotes de su celda y a través también de los míos, y es allí donde de nuevo lo objetivo cae, son tantas celdas y tantos barrotes que nublan la vista, tantas corazas de tanta gente cobarde… Hará falta un beso para sacarle verdades… Es tan narciso el amor, tan masoca como la falsedad misma, al fin y al cabo un espejo para nuestras arrogancias sufridas.

¿Pero qué tiene que ver el amor con el conflicto, las cadenas y los barrotes?, qué tiene que ver la dulce tortura con la amarga felicidad, qué tiene que ver romper corazones con la sociedad nueva. El pueblo, el abstracto del pueblo, ¿Qué es el pueblo mas allá del discurso baladí?, qué tiene que ver que yo hable de pueblo con que te cague y te mienta si tú no eres el pueblo y tampoco lo soy yo, el pueblo es otra cosa distinta de esta asquerosa humanidad que me hace arrastrarte por el suelo y quebrarte, usarte, mentirte para correr a otros brazos que me estrangulen y torturen más que tú.

Un odiador profesional de las injusticias, camoteador de oficio, valiente luchador, en fin, un hueón definitivamente valórico. Un revolucionario del facebook, recientemente sumado a la pelea social, un Action Man que defiende la igualdad social disparando rayos por el culo. Crónica de una muerte anunciada para nuestra sociedad de mujeres y hombres nuevos, la conciencia fosilizada, el peón contra el Rey. El Rey, el plebeyo, el fusil. El fusil, los corazones rotos, la reina.

Y la puta, sí la puta, la puta que nos parió.



  

Loca, estás mojada, ya no te quiero.


Eres cómo un yogurt, haces bien y eres sano, pero si te toman en mala fecha, das diarrea. ¿te gusto mi poema?


¿Qué es el miedo?


El miedo no es más que la curiosidad de saber qué te rodea. Pero piensa que a veces es mejor no saberlo... 
Si te asesino no mueres porque hasta después de cinco segundos te da tiempo a pensar en donde te has metido. 
Si tener miedo al amor es tener miedo a la vida, yo no viviría. 
El autentico miedo no tiene palabras, gesto, ni expresión alguna. Es a lo único a lo que está justificado temer. 
El miedo es eso que está cuando no podemos definir un sentimiento. 
Por el simple hecho de tener miedo, desconocemos quienes somos hasta convertirnos en un ser solitario estando siempre a la deriva de que nos pueda pasar. 
El miedo te consume y te va dejando solo. 
Nuestras dudas son traicioneras, nos hacen perder lo bueno que podríamos ganar por temor ha hacer el intento. 
El miedo lleva al odio, el odio lleva a la ira, la ira lleva al lado oscuro de la fuerza, que es el lado oscuro de la vida. 
Muéstrame a una persona sin miedo y esa persona no será humano. 
El miedo es el fruto del desconocimiento. 
Si no tienes miedo es que eres un cobarde. 
El miedo conduce al lado oscuro. 
Se puede tener miedo de todo, menos de la muerte. 
Se puede temer a la vida, se puede temer a la muerte, pero más temo no tenerte. 
El miedo a la sangre hace tener miedo a la muerte. 
Si el miedo me coge y me mata, y si el miedo me invita a mi solo a jugar, y el miedo me mata... sólo te pido que nunca me dejes de hablar... 
Tener miedo puede ser malo y bueno. Es bueno cuando lo reconoces. Malo es cuando no lo haces. 
Para quien tiene miedo, todo son ruidos. 
Miedo es falta de conocimiento de ti mismo, es no pensar y actuar por instinto. 
Si no sintiera miedo alguna vez, no importa a que, no me sentiría humano. 
Muchos problemas tienen la misma raíz: el miedo. El miedo desaparece gracias al amor... Pero, el amor nos da miedo. 
La ignorancia del ser humano es lo que le hace temer a lo que desconoce. 
Sólo tengo miedo a una cosa: no sentirme querido por los que me rodean. 
Y si el miedo me encuentra y me mata, y si el miedo me arrastra hasta el sitio en que no quiero estar, y si el miedo me coge y me engancha, sólo te pido...sólo sigue hablandome.


Morfeo


Hoy desperté con muchas ganas de vivir, quise escribir, no pude, algo en mí no me dejó, quería que fuese un día diferente, no agobiado en la enfermiza rutina, pero fue más fuerte en mí, su actitud era seductora, me atrae. Luché debo reconocer, pero es poco lo que conseguí, sus encantos eran superiores y caí nuevamente y mi vida siguió siendo la misma de siempre y ya no quise seguir viviendo.

Odio al indiferente


Odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser hombre y ciudadano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son bellaquería, no vida. Por eso odio a los indiferentes.
La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera. Es la fatalidad; aquello con que no se puede contar. Tuerce programas, y arruina los planes mejor concebidos. Es la materia bruta desbaratadora de la inteligencia. Lo que sucede, el mal que se abate sobre todos, acontece porque la masa de los hombres abdica de su voluntad, permite la promulgación de leyes, que sólo la revuelta podrá derogar; consiente el acceso al poder de hombres, que sólo un amotinamiento conseguirá luego derrocar. La masa ignora por despreocupación; y entonces parece cosa de la fatalidad que todo y a todos atropella: al que consiente, lo mismo que al que disiente, al que sabía, lo mismo que al que no sabía, al activo, lo mismo que al indiferente. Algunos lloriquean piadosamente, otros blasfeman obscenamente, pero nadie o muy pocos se preguntan: ¿si hubiera tratado de hacer valer mi voluntad, habría pasado lo que ha pasado?
Odio a los indiferentes también por esto: porque me fastidia su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas a cada uno de ellos: cómo han acometido la tarea que la vida les ha puesto y les pone diariamente, qué han hecho, y especialmente, qué no han hecho. Y me siento en el derecho de ser inexorable y en la obligación de no derrochar mi piedad, de no compartir con ellos mis lágrimas.
Tomo partido, estoy vivo, siento ya en la consciencia de los de mi parte el pulso de la actividad de la ciudad futura que los de mi parte están construyendo. Y en ella, la cadena social no gravita sobre unos pocos; nada de cuanto en ella sucede es por acaso, ni producto de la fatalidad, sino obra inteligente de los ciudadanos. Nadie en ella está mirando desde la ventana el sacrificio y la valentía de los pocos. Vivo, tomo partido. Por eso detesto a quien no toma partido. Odio a los indiferentes.

¿Ángel o demonio?


…Un ángel con disfraz de demonio o un demonio con disfraz de ángel...¿Cuál soy yo?…¿Qué será mejor?...Cuál eliges...¿Qué te conviene?…Todo tiene un lado bueno y uno malo, a mi me gustan las cosas buenas, aunque también las malas y me gustas tú …pero más me gusta ser malo ¿Me crees? …pero todo me agrada sea bueno o sea malo… “depende con quien”…al mismo tiempo es entrar en una lucha caricaturesca entre el bien y el mal… ¿Qué lado eliges? Y…¿Quien ganará?... ¿Tú o yo?…lo bueno o lo malo... ¿Cómo me prefieres?...Y aunque… ahora…el bien ya no gana siempre, como regularmente sucede o tendría que suceder…todo es relativo… al menos ahora ya lo es… Pero… por qué no todo puede ser bueno o mejor aún… que todo sea malo…¿qué es el bien? ¿qué es el mal? … ¿Lo sabes?... ¡ayúdame!…“Un ángel siempre será ángel, aunque se oscurezca las alas para parecer demonio” ¿Será? ¿Todavía confías en mi?

Dan Brown, mi cuenta psiquiátrica llegará a tu nombre.



El miedo de no sentir el miedo

¡Que diablos se supone que es el miedo!, ¿Se procesa?, ¿identificas lo que es el miedo, ¿o sólo se reacciona por instinto?, ¿instinto a qué?, muchos dicen que el instinto es animal y que la reacción natural al miedo es huir.

Una vez escuché de un animal que cuando está frente a una situación específica reacciona de una manera contraria a lo que mueve el instinto de sobrevivencia. Los rinocerontes cuando se ven amenazados por fuego es el único animal que en vez de huir, se queda e intenta apagarlos con su gruesa piel de 8 cm de espesor. Por parte baja uno piensa ¡Qué animal más idiota!, ¡Como diablos trabajó esos callos por todo su cuerpo xD! ¿A que se queda en medio de un incendio forestal un rinoceronte? No creo que por parte de estos seres esté la intención de salvar pertenencias de su hogar, ya que viven como sus madres lo trajeron al mundo, sólo necesitan de su piel y su cuerno. Mucho menos creo que sean parte de alguna sociedad preservadora del medio ambiente o esté buscando quedar como el cachondo valiente entre las nenas rinocerontes.
Lo que hacen simplemente y no necesita tanto preámbulo científico es un golpe a la lógica, un ataque a los principios de lo visceral, un lección de vida de un ser que uno simplemente mira en menos por lo rústico que puede llegar a ser. ¡Loco! ¡Enfrenta el miedo!, no sigas su lógica de mierda, ¿Que ha hecho la lógica del miedo a lo largo de la historia de la humanidad más allá de llevarnos al desastre? Por miedo nos invadimos al considerarnos entre nosotros mismos, nótese hermanos, un riesgo para nuestras pretensiones y desarrollo, por ese miedo matamos inocentes y de paso nos cargamos unos miles de los nuestros que fueron a matar inspirados por el miedo, por miedo callamos y somos culpable de delito moral al no decir aquello que sabemos, pero lo mantenemos en silencio por miedo al ¿Qué dirán? Ay! Luther King siempre tuviste tanta razón: “Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos.
Como sería todo tan distinto si estuviésemos dispuestos a quemarnos con tal de no seguir la puta lógica. De enfrentar lo visceral del miedo y decirle ya no te siento, no habitas en mí, ya no te tengo miedo. Nos ahorraríamos tantos pesares, tantas discusiones políticas de siglos, que mires por donde la mires todas hayan un fundamento en su génesis en base a un miedo especifico. Tantos problemas de depresión de no saber como superar los miedos internos y que se tenga que buscar a alguien más a que te ayude a como entender y ordenar tu cabeza, ya que el miedo a entenderte fue superior.
Puedo verme grande y seguro de mí mismo, pero en un momento fui un miedoso, llorón, inseguro y tardo de palabra, que tenía pánico de reventar su burbuja en la que hallaba seguridad. Un día me cansé de sentir miedo, me cansé de seguir la lógica y el único miedo que llevo, es que ya no tengo miedo.

Hubo

Una vez hubo un niño que tuvo un accidente y no pudo ir más a la escuela, finalmente cuando pudo volver, su pelo se había tornado de negro a un blanco brillante, él dijo que fue cuando su coche se había estrellado tan fuertemente
Una vez hubo una niña, que no iba a cambiarse al vestidor con las demás niñas, pero cuando finalmente la obligaron a hacerlo, ellas vieron marcas por todo su cuerpo, ella no pudo explicarlo, sólo dijo que habían estado allí por siempre
Pero en esta historia, la niña y el niño se sentían bien, porque había otro niño que estaba peor que ellos
Porque hubo una vez un niño que sus padres lo hacían volver a casa directamente después de la escuela y cuando iban a su iglesia, se sacudían y giraban por el suelo, el no podía explicar porqué, ellos simplemente habían ido allí

La marcha de los cerdos



La marcha de los cerdos

De las muchas cosas que odio en la vida, creo que una de las que ocupan los primeros lugares es esa desagradable sensación de que te usen, de que aprovechen tus servicios, te estrujen y después te tiren a la basura como a una cáscara de limón o como a un pañuelo desechable con el que te limpiaste la rinorrea matutina tres días seguidos, te acordaste que lo tenías en el bolsillo y lo tiras con asco al basurero más cercano. Muchas veces cometo el error de ser demasiado útil solo porque puedo serlo, y es así como los cerdos se acostumbran a que se les dé de comer, con la salvedad de que los cerdos son MUCHO más agradecidos que los hombres, mucho más limpios.Me cago en los supuestos políticos, me cago en los supuestos cientistas políticos, sociólogos que se autodenominan analistas de la sociedad, licenciados en historia que sólo ven el periodo histórico desde su propio binocular  y son incapaces de ver que el que está al lado también es Pueblo. ¿Qué mierda de revolución haremos con esta tropa de individualistas miedosos, que apenas un par les tiende su mano huye despavorido? ¿Qué acaso revolucionando la calle a punta de camote (cosa que me encanta) lograremos destruir la sociedad para construir una nueva, si primero no se ha revolucionado la mente? Se me ha llamado cobarde, pero juro por mi honor que puedo ser mañoso, loco, indisciplinado y pajero antes que aquello, pues nada hay en este mundo que odie más que a los PUSSIES, nada hay que aborrezca más que a la gente que no se atreve.Yo me atrevo, yo pienso, siento y digo, yo odio, quiero, amo y la peleo...  Yo voy de cara a la vida sin esconder y sin temer. Libre para amar, Libre para luchar no me privaré por voluntad propia. Ni aunque la muerte o la tortura me encontrasen.